Las cinco Navarras

Las cinco Navarras

Cuatro regiones del viejo continente presentan indicadores coincidentes con los de Navarra que les han llevado a buscar sinergias en mundos tan dispares como la bioeconomía y los residuos alimentarios, las smart cities o la nanotecnología. Las cuatro reúnen lecciones de éxito que se podrían aplicar en Navarra

La Comunidad foral, la tercera región de España por renta per cápita y la de la tasa de paro más baja es, por encima de todo, industria. Una cualidad, y quizá la marca que más valor añadido le reporta, que aspira a reforzar con la ayuda de Europa y de la mano de regiones tan lejanas como la finlandesa Tampere, la sueca Skane, la austriaca Oberösterreich o la polaca Malopolska. Algunas son similares en superficie y población, otras tienen un PIB per cápita parejo al navarro y hay para quien la industria tiene casi el mismo peso -o lo supera en casi siete puntos porcentuales como en el caso de la región finlandesa- dentro de su estructura económica. Son las otras Navarras de Europa. Como la Comunidad foral, regiones en busca de sinergias en mundos tan dispares como la bioeconomía y los residuos alimentarios, la nanotecnología, la energía offshore y las smarts cities (ciudades inteligentes) con el objetivo prioritario de que los centros tecnológicos y las empresas de sus regiones colaboren para concretar proyectos que después puedan comercializarse y les ayuden a seguir creciendo. Proyectos en los que se trabaja ya en Navarra de la mano, entre otros organismos, de la corporación ADItech, integrada por seis centros tecnológicos de los ámbitos de la agroalimentación (CNTA), la energía (CENER), la industria (CEMITEC y AIN) y la biomedicina (CIMA y Navarrabiomed). También desde el centro tecnológico L’Urederra, situado en Los Arcos, se han dado pasos para participar en nuevos desarrollos del área de energía aportando nanotecnología avanzada para el tratamiento de problemas de corrosión, prevención de la formación de hielo en palas… Temas todos ellos sobre los que tiene experiencia, tanto como centro tecnológico como por la comercialización de productos a través, entre otros, de TECNAN, Tecnología Navarra de Nanoproductos.

Las cuatro regiones europeas tienen cualidades de las que Navarra puede sacar lecciones exitosas. Desde la cooperación entre ciencia e industria que existe en Malopolska, a la  innovadora y exitosa política de clusters de Oberösterreich, pasando por el ejemplo de la finlandesa Tampere, que supo sobreponerse a la caída de su buque insignia, Nokia, y el de la sueca Skane, con dos instalaciones de investigación líderes a nivel mundial y fruto de la cooperación transfronteriza.

Mikel Irujo, delegado del Gobierno de Navarra en Bruselas, destaca el dinamismo de la Comunidad foral dentro del grupo de regiones europeas que conforman Iniciativas de Vanguardia con una fuerte respuesta por parte de los centros tecnológicos y empresas.

Pero, ¿en qué deberíamos mejorar? Para Irujo, la clave está en que nos creamos que Navarra puede tener un impacto dentro del contexto europeo. Después, asegura, “debemos mejorar en coordinación”. Pone como ejemplo el déficit que, en su opinión, existe en la Comunidad en materia de clusters. “Aunque existen algunos, no tienen nada que ver con los que funcionan en otras regiones europeas, y eso indica falta de coordinación tanto del propio Gobierno hacia las empresas como de las propias empresas y no sé qué es lo primero”, argumenta.

Entre las fortalezas navarras, destacan sus tres universidades que superan los 25.000 alumnos y que deben jugar un papel destacado en la nueva Estrategia de Especialización Inteligente de la comunidad que acaba de presentar en sociedad. El diálogo fluido y abierto entre todos los agentes implicados –empresas, universidades, centros tecnológicos y administraciones- es uno de los elementos clave en el éxito económico de las regiones.

La crisis económica ha hecho perder a la Comunidad foral 35 puestos entre las regiones más ricas de Europa. Según los últimos datos de Eurostat, del año 2014, Navarra se sitúa como la 67 región más próspera de Europa de un total de 273 regiones. Solo siete años antes, Navarra era la 32 y solo en el último año analizado ha perdido otros nueve puestos.

El impulso de la industria

La industria, de la que depende el 31,5% del PIB navarro –frente al 17% del conjunto nacional- no sólo ha llevado a lo más alto a su economía sino que hoy se reivindica en Europa como principal acicate para el desarrollo económico y el progreso.

Con una superficie aproximada de 10.400 kilómetros cuadrados y una población de poco más de 640.000 habitantes, Navarra ha pasado en apenas 50 años de una economía basada en la agricultura a una economía equilibrada y dinámica. Hoy los principales indicadores macroeconómicos de la comunidad la sitúan dentro del grupo de regiones europeas excelentes. En 2015 su PIB per cápita se situó en los 28.682 euros y, aunque con los últimos datos publicados por Eurostat ese indicador es ya tan sólo un punto porcentual superior al de la media europea -antes de la crisis, en el año 2008, mantenía una diferencia del 16 puntos-, el peso de su sector industrial, conformado por una tupida red de pequeñas y medianas empresas y una importante presencia de plantas productivas multinacionales, sigue destacando y mucho en el contexto europeo. Eso explica que Navarra sea desde 2014 una de las 30 regiones (la tercera más pequeña en número de habitantes) que integran la alianza Iniciativas de Vanguardia. La conforman regiones con un PIB industrial que oscila entre el 17,5%  y el 38%. Regiones que han diseñado estrategias de especialización inteligente para respaldar la nueva política industrial que persigue Europa y donde la Comunidad foral tiene mucho que decir. Hay que tener en cuenta que Europa se gasta el doble de dinero en investigación que en Estados Unidos, pero registra la mitad de patentes. Se trata, en definitiva, de una novedosa forma de trabajo colaborativo a nivel europeo que propone nuevas formas de movilizar y alinear los recursos sobre la base de los principios regionales de especialización inteligente y la cooperación interregional.

Uno de esos ejemplos de colaboración se encuentra en el campo de la bioeconomía y los residuos alimentarios donde la Comunidad foral con la colaboración activa de ADItech, que dirige Juan Ramón de la Torre. La corporación trabaja, en concreto, en los campos energético, industrial, agroalimentario y biomédico con el objetivo de convertir la tecnología en economía productiva, canalizando la innovación en forma de soluciones para las empresas. Navarra ya ha intercambiado experiencias en el campo de la bioeconomía y los residuos alimentarios con tres de las regiones europeas con las que existen claras coincidencias: Malopolska, Oberösterreich y Skane.

Navarra

La metalmecánica, la fabricación de automóviles y la avanzada son los principales sectores industriales de la Comunidad foral si tenemos en cuenta su participación en el valor añadido bruto (VAB). Además del automóvil, auspiciado por la principal fábrica de Navarra, la alemana Volkswagen, un sector esencialmente exportador y puntal para la economía regional que en 2015 daba trabajo a 11.614 trabajadores, y también del sector del material de transporte, el resto de las ramas industriales sobre las que pivota la economía navarra están en buena forma y son un referente internacional de gran atractivo. Los mejores ejemplos vienen del sector eólico con la compra de Acciona Windpower, la filial de aerogeneradores de Acciona, por parte de la alemana Nordex por 785 millones y la fusión de Gamesa con el negocio eólico de Siemens.

  • Superficie: 10.390km²
  • Población: 640.790
  • PIB per cápita: 28.632€
  • Gasto en I+D como porcentaje del PIB: 2,12%
  • Empleados industria: 72.000
  • Peso de la industria sobre el PIB: 31%
  • % PIB industrial invertido en I+D: 1,23%

El sector de la energía renovable representa como ningún otro el esfuerzo de Navarra por ser una región innovadora. En lo que llevamos de siglo su peso ha aumentado de manera constante hasta alcanzar valores cercanos a los de la industria del automóvil en términos de Valor Añadido Bruto. Ya hay un centenar de empresas de nueva creación en el sector de la energía renovable que emplean a más de 5.000 personas y que contribuyen con el 5% del VAB a la economía regional. Se trata de un sector apoyado por las políticas tecnológicas y de innovación de Navarra y, en la actualidad, el que cuenta con un mayor nivel de gasto en I+D.

El sector de la economía de la salud destaca en Navarra gracias al alto número de empleados cualificados y al nivel de gasto en I + D, con Cinfa como principal industria. Además, existe una red bien conectada de institutos de investigación que contribuyen a la generación de conocimiento y a la innovación.

Entre estos destaca el Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA), el mayor centro de investigación biomédica privada en España. Emplea a más de 400 investigadores de más de 20 países, y cuenta con una inversión anual de más de 20 millones de euros.

El sector de la economía de la salud destaca en Navarra gracias al alto número de empleados cualificados y al nivel de gasto en I+D

Y no menos importante para Navarra es el sector de la industria agroalimentaria compuesto por más de 1.270 empresas (585 en procesado de alimentos y envasado como Viscofan o el Grupo AN) y 25.000 empleados. Los dos productores de verduras congeladas más importantes de España, Ultracongelados Virto y Congelados de Navarra, son empresas navarras. El sector supone el 6,6% del PIB regional y el 14% del PIB industrial de la región.

El gasto de I+D como porcentaje del PIB navarro, un 2,12% (dos terceras partes de ese gasto es privado con CINFA y M. Torres entre los grandes mecenas), destaca en el contexto nacional (solo es superado por el del País Vasco) pero, en el grupo de las otras navarras de Europa, solo supera al de la polaca Malapolksa.

El primer marco normativo que se aprobó en Navarra para promover la innovación tecnológica entre las empresas se adoptó a principios de 1982 por el Parlamento foral y, desde entonces, se ha ido actualizando progresivamente. El primer plan regional plurianual de tecnología no se aprobó hasta 1999 con un presupuesto de 120 millones para el periodo 2000-2003. Hoy es el nuevo Plan Moderna el que tira de la transformación y desarrollo de la economía navarra.

Skane

La región de Escania alberga en su costa el pintoresco pueblecito de Ystad, hogar del célebre inspector de policía Kurt Wallander que creó Henning Mankell, pero también da nombre a una de las marcas de camiones más conocidas ligada a sus históricas cabinas de morro y que terminó fusionada con otro gran nombre industrial sueco, Vabis, y, años después, con Saab. De apenas 11.000 kilómetros cuadrados (apenas 600 kilómetros cuadrados más que la Comunidad foral) e históricamente disputada por daneses y suecos, esta región sureña ha atravesado por grandes cambios estructurales en la última década.

Sin embargo, todavía hoy conserva una sólida base industrial que está dando vida a un creciente sector de servicios. Se trata, fundamentalmente, de servicios financieros y empresariales y, en los últimos años, de consultoras de tecnologías de la información. No se puede dejar de lado tampoco la importancia que sigue teniendo el sector público en un país con un sistema de protección social tan desarrollado como el sueco. Da empleo a una tercera parte de la población activa del país y gestiona servicios como la educación, la sanidad o la atención domiciliaria.

  • Superficie: 11.034,5km²
  • Población: 1.263.088
  • PIB per cápita: 26.300€
  • Gasto en I+D como porcentaje del PIB: 4,69%
  • Empleados industria: 64.000
  • Peso de la industria sobre el PIB: 17,7%
  • % PIB industrial invertido en I+D: 3,49%

La ventaja competitiva de Escania reside en las ingenierías altamente especializadas que alberga. Aunque el PIB per cápita es inferior al de la Comunidad foral, el porcentaje de la riqueza nacional que la región destina a la I+D ronda el 4,7%, frente al 2,12% de Navarra. Uno de sus objetivos prioritarios es el de seguir promoviendo la cooperación entre la empresa y el mundo académico para crear una mentalidad innovadora abierta en toda la región. La estrategia de especialización inteligente de Escania identifica tres áreas fuerza: Salud Personal -desarrollo de nuevos productos, servicios, e-salud, modelos de negocio y soluciones de sistemas para las medidas de salud preventiva-, ciudades sostenibles inteligentes -productos, procesos, servicios y sistemas para dar respuesta a los retos de sostenibilidad de las ciudades- y materiales inteligentes.

La ventaja competitiva de Escania reside en las ingenierías altamente especializadas que alberga

La región alberga dos instalaciones de investigación líderes a nivel mundial que la convierten en uno de los principales lugares del mundo para la investigación, el desarrollo y la innovación. Una de ellas es el laboratorio acelerador de electrones Max IV, la mayor y más ambiciosa inversión sueca en infraestructura de investigación y la fuente más destacada de rayos X de todo el mundo. Recibe anualmente más de 2.000 científicos de Suecia y del resto del planeta. Las investigaciones que lleva a cabo se centran en áreas como la ciencia de los materiales, la biología estructural, la química y la nanotecnología. La otra instalación, aún en construcción, es la European Spallation Source (ESS), única para la investigación de materiales. El ESS será un centro de investigación científica multidisciplinar para aprovechar la fuente de neutrones más potente del mundo. Los investigadores podrán estudiar los materiales de la vida cotidiana, desde los plásticos y las proteínas hasta los medicamentos y las moléculas, con el fin de entender cómo se construyen y cómo funcionan. La instalación se puede comparar a un microscopio gigante, donde los neutrones se disparan en diferentes tipos de material para que puedan ser analizados en detalle. ESS será responsable de futuros descubrimientos de investigación en medicina, ciencias ambientales, clima, comunicación y transporte.

La existencia en la región de sólidos grupos de investigación en el ámbito de las ciencias de la vida, las tecnologías limpias, las TIC, el embalaje, la alimentación y la comunicación móvil constituyen el punto de partida idóneo para facilitar el trabajo transfronterizo e intersectorial y para crear escenarios de innovación abierta. La cooperación transfronteriza es una prioridad en la agenda política de Escania. La colaboración con Öresund (región que abarca el Este de Dinamarca y el Sur de Suecia y tiene como centros las ciudades de Copenhague, en Dinamarca y Malmö, en Suecia) es muy intensa y se manifiesta en un centro de ciencias de la vida reconocido a nivel mundial, el Medicon Valley, uno de los clusters más solventes de Europa en esa materia, con un gran número de empresas del sector e instituciones de investigación ubicadas dentro de este área geográfica relativamente pequeña que tiene una población aproximada de 3,5 millones de habitantes. La industria biotecnológica emplea a unas 40.000 personas en la región, de las cuales 4.000 son investigadores académicos. Las empresas internacionales con los centros de investigación más importantes de la región son Novo Nordisk, Lundbeck, LEO Pharma y Ferring Pharmaceuticals.

La región de Escania está trabajando en la actualidad para implementar el programa de innovación estratégica del Mar Báltico lo que está dando a lugar a nuevas cooperaciones con las regiones finlandesas de Tampere (en materia de Smart Cities) y Oulu (en eHealth).

Tampere

Situada en la región de Pirkanmaa, de apenas 500.000 habitantes, Tampere está considerada como la cuna de la industrialización finlandesa: la primera luz eléctrica de Finlandia se encendió en una fábrica de tejidos de algodón de la ciudad y la región también asistió al nacimiento de la hoy mundial Nokia. A través de la especialización inteligente y la renovación de su industria manufacturera, Tampere ha logrado mantener su posición entre las regiones más avanzadas de Europa. Su PIB per cápita supera los 33.000 euros, pero si por algo destaca es por su inversión en I+D: el 7,5% de su PIB. El hecho de que la región albergue el centro tecnológico de Sony Ericsson puede explicar en parte ese elevado porcentaje. Finlandia gasta en esta región, donde se encuentra el principal centro de investigación del país, el 15% del presupuesto nacional de I+D. Tiene experiencia acreditada en áreas de investigación tan destacadas como la biotecnología, los negocios digitales, la tecnología energética y de la salud, las máquinas inteligentes, la nanotecnología y la computación ubicua. En la actualidad, centra sus esfuerzos en el tema de la impresión 3D.

  • Superficie: 14.069km²
  • Población: 500.006
  • PIB per cápita: 33.500€
  • Gasto en I+D como porcentaje del PIB: 7,5%
  • Empleados industria: 40.062
  • Peso de la industria sobre el PIB: 38%
  • % PIB industrial invertido en I+D: 5,82%

La clave de su éxito económico es la innovación continua, la cooperación entre las universidades y las industrias y una estrategia centrada en el desarrollo de ciertas áreas de especialización como la ingeniería mecánica o la automatización, tecnología de la información y la tecnología de la salud. La industria forestal juega también un papel importante. La larga tradición de la actividad industrial de la ciudad y de la región de Tampere, con cerca de 30.500 compañías, la convierten en un lugar idóneo para que reconocidas empresas exporten desde allí sus productos y conocimientos a todo el mundo. Es el caso de Nokia. El auge y caída de la división de telefonía móvil de la empresa que revolucionó esta industria a finales de los 90 domina su historia reciente. Su hundimiento llevó a una explosión de firmas startups en todo el país, pero la compañía ya amenaza con resurgir de sus cenizas. Acaba de probar la tecnología Internet de las Cosas de Banda Estrecha (NB-IoT) en la red comercial 4G del operador finlandés Sonera para acelerar la creación de un sistema de IoT, y proporcionar soporte al creciente número de dispositivos conectados al mismo. Pero Tampere no solo es Nokia. También alberga otras industrias punteras como Metso (metalurgia), Pirkanmaan Osuuskauppa (cooperativa al por menor), Correos de Finlandia (transporte y logística), UPM-Kymmene (carpintería ), Nokian Tyres (caucho y plásticos), Saarioinen (procesamiento de alimtos) y Metsäliitto (carpintería).

La cooperación interregional es una parte esencial de su desarrollo

La unión y diversificación de la comunidad científica y una red asociada a los establecimientos educativos para que la región reciba de manera permanente personal altamente cualificado han posibilitado en los últimos años el crecimiento acelerado de estas industrias. Su estrategia de especialización inteligente se centra en la creación de talento en ecosistemas de negocio de cuatro campos: la movilidad inteligente, la vivienda y infraestructura inteligente, la renovación de la industria, con tratamientos avanzados y repuestos humanos, que se basan en tecnologías clave, como la informática, el procesamiento de señales, la fotónica o la fabricación avanzada y la biomedicina.

Como ocurre en Escania, para esta región finlandesa la cooperación interregional es una parte esencial de su desarrollo. Un buen ejemplo de cooperación es una iniciativa de la Universidad de Tecnología de Tampere que busca fortalecer la competitividad de la industria manufacturera en los países de la región del Mar Báltico mediante la promoción de la especialización inteligente macro-regional y con el objetivo de atraer más inversión privada en investigación e innovación. Otro buen ejemplo de asociación interregional es la colaboración Tampere-Skane, que se basa en las estrategias de especialización inteligente de las regiones. El objetivo de esta unión es cooperar en el desarrollo de las capacidades y los ecosistemas de innovación de ciertos sectores industriales (logística, salud, TIC y medios de comunicación).

Oberösterreich

La estructura industrial de la región de Alta Austria (Oberösterreich en alemán) se caracteriza por la presencia de muchos de los principales sectores industriales del país (se concentran en torno a las ciudades de Linz, Steyr y Wels), la fuerte orientación de sus empresas hacia la exportación, una apuesta por la investigación superior a la media –es la región de Austria más activa en cuanto a la solicitud de patentes- y una mano de obra altamente cualificada. Hay cuatro universidades, cinco campus de la Universidad de Ciencias Aplicadas y diez institutos de investigación pública. Además, existen nueve centros de competencia y 21 centros regionales de impulso a la innovación. En 2014 las universidades de Alta Austria tenían 28.600 alumnos matriculados, de los cuales sólo el 5,8% eran estudiantes extranjeros.

  • Superficie: 11.981,92km²
  • Población: 1.418.498
  • PIB per cápita: 33.800€
  • Gasto en I+D como porcentaje del PIB: 2,59%
  • Empleados industria: 163.665
  • Peso de la industria sobre el PIB: 31,5%
  • % PIB industrial invertido en I+D: 2,18%

Como ocurre en Navarra, la automoción es un sector puntal para esta región austriaca de apenas 12.000 kilómetros cuadrados. Sus industrias regionales más importantes pertenecen a este sector, que concentra el 40% de la producción de Austria. También destaca la ingeniería mecánica, el procesamiento y fabricación de metales, la producción de químicos, plásticos, papel y madera, y la automatización de procesos. Cuatro de cada diez de los productos que exporta Alta Austria pertenecen a la industria automotriz y al sector de la ingeniería mecánica. Otro 30% son aportados por la producción y el procesamiento de metales, las máquinas de oficina y los productos químicos. En el pasado, la cuota de exportación en el sector de la automoción llegó a superar el 80%. Entre los actores clave de la automoción en la región destacan BMW, KTM, Bombardier-Rotax, Miba, Reformwerke Wels, Rosenbauer y FACC; de la química y papel, Lenzing AG, DSM, Borealis, Papierfabrik Nettingsdorf y AMI; de maquinaria e instalaciones, Engel, Trumpf, Siemens-VAI, Plasser & Theurer y Wacker, y de la industria de la alimentación, Berglandmilch, Unión Brau, S. Spitz y Vivatis.

La industria local de la región interviene en programas de investigación conjunta con socios de la investigación pública, y muchas pymes están involucradas activamente y con regularidad en dichos proyectos a través de iniciativas dirigidas por la agencia de desarrollo económico regional.

Como ocurre en Navarra, la automoción es un sector puntal para esta región austriaca

La región es reconocida internacionalmente por su innovadora y exitosa política de clusters (Clusterland Oberösterreich), que incluye automoción, plásticos, muebles y madera de construcción, tecnologías médicas, mecatrónica, tecnología ambiental, alimentos y eco energía.

Muchos de estos grupos ya se han desarrollado de forma dinámica y tienen en conjunto más de 2.000 socios. El porcentaje del PIB industrial que esta región invierte en I+D, un 2,59%, es muy similar al que se destina en Navarra.

El fortalecimiento y la modernización de la base industrial de Oberösterreich ha sido nuclear en todos los programas estratégicos regionales desde 1998 y en su estrategia de especialización inteligente (2014-2020) destaca el énfasis que se pone en el campo de los procesos de producción industrial y la apuesta por la cadena innovación-educación-investigación-empresa.

Malopolska

Con más de 3,3 millones de habitantes, Malopolska es la región más grande de las cinco y aunque comparte con Navarra el importante peso que tiene el sector industrial en su estructura económica (23,1%), presenta los indicadores macroeconómicos menos desarrollados. Una circunstancia que no evita que cuente con una clara ventaja que puede servir como ejemplo de buenas prácticas para el resto de regiones. Se trata de su asentada cooperación entre ciencia e industria, principalmente a través de varios parques empresariales y tecnológicos, por ejemplo el Parque Cracovia de la Tecnología, el Parque Tecnológico Ciencias de la Vida o el Parque Industrial del Cristal en Tarnow. La región cuenta asimismo con varias unidades de investigación orientadas a la industria, por ejemplo en la Universidad Jaguelónica: el BIER, de biotecnología molecular y el Centro Terapéutico de excelencia, STEC. Malapolska es, de hecho, una de las regiones polacas más activas con respecto a la innovación y las actividades de I+D, y cuenta con un sistema regional de innovación bien desarrollado.

  • Superficie: 15.108km²
  • Población: 3.359.700
  • PIB per cápita: 13.000€
  • Gasto en I+D como porcentaje del PIB: 1,06%
  • Empleados industria: 182.400
  • Peso de la industria sobre el PIB: 23,1%
  • % PIB industrial invertido en I+D: 0,27%

A pesar de la creciente importancia que están teniendo en la región sectores en desarrollo como las industrias de alta tecnología y del motor, las más tradicionales, como la metalurgia, la química pesada, la minería, los metales y las industrias del tabaco y de los alimentos, siguen constituyendo su base económica. Entre las ventajas que destacan las grandes empresas asentadas en la región, desde BP Polska SE (combustibles), Philip Morris International (tabaco), Sivisión Azoty-Tarnów (industria química) y Synthos S. A. (industria química), está la ubicación y las ágiles conexiones ferroviarias con Varsovia y otras ciudades del país. Malopolska también alberga el segundo aeropuerto internacional más grande del país con numerosas conexiones nacionales, europeas y paneuropeas.

La región se encuentra entre las líderes polacas en cuanto a la cantidad y calidad de las organizaciones de I+D. Un hecho que en círculos comunitarios explican por la fuerte posición de su capital, Cracovia, como centro académico y el alto nivel de la investigación científica que se realiza en las universidades. La Jaguelónica es la más antigua del país y, según varias clasificaciones, la mejor universidad polaca.

La región se encuentra entre las líderes polacas en cuanto a la cantidad y calidad de las organizaciones de I+D

En el catálogo de orientaciones de su política regional de innovación destacan las actividades relacionadas con la fabricación avanzada que incluye campos como la energía sostenible, la fabricación de metales y productos metálicos y los productos hechos de materiales no metálicos. El Laboratorio de la Construcción Verde de la ‘Pequeña Polonia’ (Małopolskie Laboratorium Budownictwa Energooszczędnego) es un ejemplo del trabajo que se está desarrollando en esta área. Ofrece servicios de investigación y desarrollo para las empresas que trabajan en el campo de la producción verde y sirve para ilustrar casos de éxito de la cooperación entre las autoridades locales y el sector de la ciencia (Politechnika Krakowska y Tarnów City, respectivamente). Malopolkska es una de las regiones con las que colabora Navarra en el proyecto piloto de bioeconomía que se desarrolla en el marco de Iniciativas de Vanguardia. ¿El objetivo? Desarrollar nuevas cadenas de valor integradas y nuevas conexiones entre sectores como la química, la industria agroalimentaria, la bioenergía o los biocombustibles que permitan a Europa competir con China, Estados Unidos o Brasil.