ENRIQUE MARTÍN

"Hay que seguir poniendo los cimientos para crecer"


Enrique Martín Monreal es un hombre feliz. Tras obrar el milagro de la salvación, dirigió el del ascenso y, ahora, encara la temporada de la vuelta de Osasuna a la élite del fútbol nacional rebosando ilusión.

¿Cómo afronta este nuevo reto?
Estamos con ilusiones renovadas. El hecho de haber conseguido ese objetivo (el ascenso) que al principio era una ilusión y luego, según fue transcuyendo la temporada, se fue haciendo realidad, hace que estamos con muchas ganas. Pero también somos conscientes que esto es una continuidad del inicio, que fue el año pasado, en cuanto a seguir poniendo los cimientos para que el crecimiento del equipo y del club vaya tomando cuerpo. No puede ser flor de un día, sino que tiene que adquirir una fortaleza desde abajo para que en 2020, cuando se celebren los cien años, el equipo esté en Primera. Esa era la meta, la ilusión. El año pasado creo que comenté que esa era la meta en el tiempo pero que si nos equivocábamos lo íbamos a aprovechar. Nos equivocamos y aquí estamos, ahora hay que trabajar para mantenerlo.

Visto el nivel pretemporada, ¿cómo ve al equipo? ¿Se nota la falta de descanso?
Para nosotros ha sido una temporada larga. Hemos jugado 46 partidos, afortunadamente porque no decirlo. Entonces ahora vamos ahora un poco, no voy a decir a remolque, pero llevamos nuestro ritmo. Sabiendo que hemos empezado diez o doce días más tarde que el resto de equipos. Pero tampoco nos preocupa porque no hacemos la preparación para el partido de Málaga en sí, nosotros queremos ponernos bien para estar bien durante todo el año. No tenemos ninguna obesesión con el partido del Málaga. Es el primer partido de Liga, pero es el inicio de un trayecto, no es la meta de una preparación de una pretemporada.



¿Qué le falta al equipo para estar al 100%?
El equipo va según el horario previsto, está acumulando trabajo. Hemos hecho cuatro semanas, es poco tiempo y el equipo va a ir asimilando el trabajo físico, técnico y táctico. Tampoco hay que volverse loco. Lo importante es el ir adquiriendo todo esto para hacer una buena temporada.

Entonces, ¿pondría el punto negativo en la gente lesionada y con molestias?
Todos los entrenadores queremos que no haya ningún handicap durante la temporada ni en pretemporada. Pero es normal, las cargas hacen mella y los jugadores lo van acusando. El año pasado apenas tuvimos ningún contratiempo y este año espero que las cosas también nos vayan bien en este sentido. Yo creo que está todo en un proceso normal de una pretemporada.

¿Cómo ve a Roberto Torres?
Él hizo un esfuerzo sobrenatural, pero la situación lo requería y, como bien dice él, mereció la pena porque el premio fue brutal. Con lo cual ahora lo que le dije es que no debe tener ninguna prisa, es cuestión de que se ponga bien y luego ya entrará. Para nosotros es un hombre superimportante como ya lo demostró el año pasado y este lo va a demostrar seguro. Tiene calidad, sentimiento de pertenencia, una disposición barbara, compite bien... En general como la mayoría por no decir toda la plantilla, pero ‘Rober’ es un jugador que se ha ido desarrollando y que esta temporada puede ser su punto más alto. El año pasado ya hizo una temporada brutal y espero que este año también esté en esa misma dinámica.



¿Está contento con los fichajes?
Digo lo mismo que el año pasado: no me voy a lamentar absolutamente de nada, voy a trabajar con lo que tenga. El club está haciendo lo que entiende que tiene que hacer y uno siempre quiere que le traigan futbolistas, pero yo tengo claro no me voy a lamentar. No he tenido ninguna obseisón con ningún futbolista ni la voy a tener. El que venga se lo tendrá que ganar, aunque es importante que vengan unos futbolistas con una cierta experiencia, que nos ayuden a que este sea un año lo suficientemente interesante.

¿Alguno ha sido petición personal suya?
No, soy de los que opino que los clubes deben tener 70 u 80% de iniciativa en los fichajes. Bajo mi punto de vista, no se puede dejar a expensas de un entrenador el capricho de traer siete u ocho futbolistas porque le gustan. Un club como Osasuna debe actuar como lo está haciendo, tiene un director deportivo y una Junta Directiva, y tienen que calibrar cosas. Al entrenador alguna cosita sí que sería bueno que le dejaran, pero el entrenador también es consciente de dónde está, de lo que hay, de lo que quiere... Y a mí me gusta la cantera, así que el jugador que venga tiene que marcar diferencias. Además, tenemos que potenciar la gente que hay, porque tienen un nivel que a veces ni ellos mismos son conscientes. Pero sí es importante que se incorpore gente con cierta experiencia dentro de la categoría para que nos ayuden a seguir poniendo cimientos.

¿Cómo quiere que sea el Osasuna que se vea en Primera?
Yo creo que Osasuna tiene una filosofía que no debe perder absolutamente nunca, esté el entrenador que esté. Osasuna es algo más que un club, tiene una filosofía de vida, es un instinto de superación constante. Hemos pasado por situaciones límite y yo creo que es un poco el reflejo de los navarros. Es decir, es trabajar, competir, ser solidario, comprometido,... Ese es el equipo y luego, evidentemente, tenemos que ir creciendo en calidad. Pero no podemos perder las raíces ni los valores que han hecho que este equipo tenga en este momento 95 o 96 años. Hay unos valores de siempre que no debemos perder y hay otros que se tienen que ir incorporando para seguir creciendo en calidad, porque los chicos que vienen de abajo tienen mucha más calidad que cuando estábamos nosotros, vienen mucho más completos. Pero basicamente Osasuna es lo que es: un equipo competitivo, con un sentimiento terrible, compromiso, solidaridad, intensidad... Para mí es un reflejo de los navarros.

La cantera forma parte de esos cimientos, ¿en Primera será más complicado que jugadores del Promesas o juveniles tengan oportunidades?
No, me pueden tachar de loco o lo que quieran, pero yo creo que no. Yo les digo en plan de broma a mis jugadores y a la gente de la cantera que si he juagdo yo en Primera División por qué no van a jugar ellos. Pero hace falta tener un poco de iniciativa a la hora de darles la opción. Cuando yo estaba de jugador y ascendimos me acuerdo que era una situación muy paralela. El año del ascenso subimos con la mayoría de gente de casa y el primer año en cada citación, que entonces íbamos 16, 14 éramos de aquí. Es evidente que todo ha evolucionado, todo está mucho más globalizado, pero la cantera debe seguir trabajando porque la historia ha demostrado que es básica. No siempre habrá ocho o diez jugadores, pero tiene que tener una identidad y los que estamos aquí nos tenemos que identificar con algo. Yo ha habido algún año en los que iba a ver a Osasuna, no veía a nadie de aquí y para mí fue realmente muy triste. Con el máximo respeto a todos los profesionales, pero los que somos de aquí y tenemos un sentimiento diferente, nos gusta ver a nuestra gente en el campo. Luego también es verdad que el público te va a exigir lo mismo y te va a aplaudir y te va a pitar igual. Todos somos iguales ahí, de cantera o de fuera, pero para mí es muy bonito ir al estadio e identificarte con una serie de jugadores que llevan tus genes.

¿La inexperiencia y la juventud puede ser un handicap?
Para todo hay una primera vez. La primera vez que jugué en Segunda fue con Osasuna y ascendimos, y luego con Osasuna jugué en Primera y fui destacando y creciendo. Esa es un poco mi ilusión de cara a la gente que está aquí. Sabemos que es diferente, que hay más calidad, más velocidad, pero esto es un proceso de adaptación que, si los que vinimos en su momento hicimos, los de ahora también lo van a conseguir. No me cabe ninguna duda.

¿Se plantea una meta para final de año?
No, no. Yo creo que ya todo el mundo conoce mi famosa frase: vamos a comer hoy y ya veremos mañana. No hay más, la vida te sorprende cada día con diferentes historias, y uno ha aprendido que no merece la pena mirar más allá de mañana dentro de un orden. Hoy nos acostamos y mañana no sabemos si nos vamos a levantar. Entonces, en el fútbol es lo mismo, no puedes mirar a largo plazo. Miras el primer partido, luego cuando pase será el segundo. Pero incluso no es ni el partido, es el día a día, entrenamiento a entrenamiento, disfrutar de cada segundo porque la vida se va rápido y el día menos pensado te sorprende con cualquier historia que te mata. Entonces, hay que disfrutar y que todo el mundo esté tranquilo porque el equipo va a competir y va a trabajar. Al final, Osasuna con su afición hemos estado embarcados en muchas historias muy complicadas y entre todos hemos salido adelante. En esta nueva andadura no me cabe duda que así va a ser, estoy superconvencido.

Hablando de la afición, El Sadar volverá a estar lleno cada jornada.
Efectivamente. Nosotros tenemos la Liga en casa, como dije el año pasado. Fuera vamos a sacar puntos, no me cabe ninguna duda. Vamos a competir y no somos más ni menos que ocho, diez o doce equipos. ¿Qué nos va a faltar al principio? Un poco de adaptación, que la vamos a conseguir lo más rápidamente posible, y vamos a estar al nivel de cualquier equipo. Esa es mi intuición femenina (risas). Pero en casa ya quedo el año pasado demostrado que cuando el estadio ruge: kontuz. El estadio tienen que ser cada día una fiesta como lo fue ante el Nàstic o Girona. Son momentos inolvidables, que se dieron situaciones límite, pero creo que la Primera Divisíon es lo suficientemente importante para que cada domingo sea una tarde como fueron esas. Además, a mí lo que más me gusta en este momento en cuanto a la afición es la cantidad de niños que se han enganchado en este año. Niños, niñas, gente muy joven con la que Osasuna tiene garantizada la hinchada para años y años. Uno ve cada día la afición que está brotando, el sentimiento que se está posando en la gente joven y eso es la base, uno de los cimientos. Nosotros hablamos deportivamente, pero el cimiento de una afición terrible se está gestando. Eso demuesta muchas cosas.

A eso habrá ayudado la última temporada que, como dice, ha dejado recuerdos inolvidables.
Sí, sí. Eso es imporesionante y es un hehco que hemos conseguido entre todos, nadie se tiene que quedar fuera. El entrenador está, pero los jugadores son los principales protagonistas, y hay una fuerza exterior que es la afición, la prensa... Yo creo que entre todos hemos formado un bloque muy compacto que a todos nos ha beneficiado: a la ciudad, a Navarra, a nivel profesional a los periodistas, a nosotros, a los futbolistas, al club, que le hemos dado la vuelta al calcetín después de toda esta historia que parecía que esto no lo íbamos a levantar en no se cuantos años y mira, hemos venido a quí y le hemos dado la vuelta. Ahora lo tenemos que rematar con otro paso más y vamos a ver dónde acabamos. Yo soy de los que piensa que ya sabemos lo que tenemos que hacer, pero hay que ilusionarse con las metas más altas posibles. Sabemos qué hacer como mínimo y. a partir de ahí, vamos a ver si vamos a por el notable, el sobresaliente o, como el año pasado, el cum laude.

En lo personal, ¿cómo quiere vivir la temporada?
La espero vivir con la misma naturalidad del año pasado sinceramente. Quiero verme, quiero estar ahí y vivirlo. Pero sobre todo lo que quiero es disfrutar de este momento que es brutal para mí. Es un momento personal impresionante, estoy como digo yo en plan broma en el dial 6.0 (risas). Es maravilloso, estoy con una alegría terrible, viendo disfrutar a la gente. Lo que me ha pasado no se paga con dinero y no se olvida de por vida. Entonces, quiero seguir disfrutando de mi afición, de mis jugadores, quiero seguir viéndoles como sacan su talento y ayudarles. En definitiva, ir disfrutando del trayecto, sabiendo de las dificultades que vamos a tener, pero ni más ni menos que el resto.